Imagina que estás tomando algo y hablando con tus colegas. ¿De qué habláis? De fútbol, de otras personas (hombres o mujeres), de la situación laboral, etc. ¡Cómo os gusta hablar! ¡Cómo nos gusta hablar! Hablar, compartir ideas, compartir opiniones... al final todo es eso, compartir opiniones. Pero para compartir opiniones no sólo hay que hablar, sino también escuchar. ¿No estás de acuerdo?
Últimamente estoy participando en algunos foros, donde las personas expresan suopinión sobre algo (normalmente temas laborales) y yo intento expresar la mía. Cuando leo tantas opiniones (y esto es un gran valor que aporta Internet) llego a unas conclusiones más concisas sobre ciertos temas, y aprendo mucho de gente que sabe más que yo.
¿Es esto filosofar? Yo creo que sí. Me he dado cuenta, de forma totalmente inconsciente, de que estoy aplicando el método socrático (diálogos que sirven para llegar a una conclusión, describir conceptos, etc.). Lo estoy viendo de gran valor para mi, por lo que a partir de ahora buscaré foros (vivos, claro) de otras temáticas que me interesen (y que probablemente hable sobre ellas en futuros posts).
Animo a todo el mundo a que utilice este poder que tiene Internet.
Un saludo!