martes, 5 de julio de 2011

¿Cuánto contamina mi ISO?

Hoy he revisado (casi) toda la documentación de la ISO20000 de una organización. No he calculado el total pe hojas de papel, pero el grosor superaba el de un paquete de 500 folios, por lo que quitando el incremento del volumen por la tinta, debe rondar esa cifra. Todo ello eran planes, políticas, fichas de función y manuales (actas y otros registros los dejo para revisar mañana).

Hasta aquí veo fenomenal que se siga guardando en papel, ya que muchos estarán conmigo en que un paquete de 500 folios contamina menos que guardar dichos documentos en formato electrónico durante los tres años que dura la licencia, gastando luz y un servidor.

Aquí viene el PERO: la detección de un fallo, un error ortográfica, una fecha, un cambio en una actividad, etc. provoca que la documentación vuelva a ser impresa (sí, hay ciclos de Deming en la documentación). Por otro lado, no tenemos un servidor únicamente para la ISO20000, sino que se comparte con otras ISOs, documentación de proyectos u otros servicios ofrecidos, etc. Además, tenemos que guardar esa documentación sí o sí en formato electrónico para no tener que volver a crear el documento desde el inicio a aplicar un cambio.

Así, la ISO20000 permite mejorar nuestro servicio y su gestión, y sería buen KPI medir el grado de contaminación... pero eso lo dejo para otro post...

Todo lo que he expuesto en este post son novedades, pero razones suficientes para no guardar toda la documentación en formato papel. Además, tenía que desahogarme :-)

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