miércoles, 13 de julio de 2011

KPIs para todos

¿Quién no ha estado nunca en un proyecto o desempeño en el que no se midan los resultados? Desde un estudiante que mide su esfuerzo mediante unos exámenes periódicos, pasando por la salud con, por ejemplo, el nivel de azúcar en la sangre, o la capacidad de un servidor mediante, por ejemplo, espacio de disco libre.

Todas estas mediciones nos permiten, o nos ayudan finalmente, tomar unas decisiones u otras. Por ejemplo, si he sacado un 7 en un examen, y viene un compañero y me dice: "oye, que a lo mejor suspendes" yo le digo: "no, porque he sacado un 7 sobre 10, donde la nota mínima es de un 5", y no le creo porque tengo cifras que lo demuestran.

Esta mañana me he levantado y he escuchado la radio. Decían que, por rumores malos, la Bolsa había caído mucho, y por rumores buenos había vuelto a subir. ¿Rumores? Los rumores que hicieron caer la Bolsa me recuerdan a aquella niña repelente que siempre dice "seguro que suspendo!" (y después saca un 8), y los rumores que hicieron subir la Bolsa me recuerda a aquel macarrilla de clase que, tras un examen complicado y sin saber sí habías estudiado o no te dice: "buah, tú seguro que has aprobado". Y después, ni una cosa ni otra...

Pero lo más curioso es que se presuma de empirismo ("yo no creo en Dios porque no tengo datos que demuestren su existencia") y después se caiga en la rumorología ("he oído de refilón que A LO MEJOR éste no puede pagar, subámosle el riesgo de impago").

Por si no es así, he decidido buscar un cursillo de economía a distancia para que me expliquen con qué KPIs deciden alzar o hundir a un país, y sobretodo el cómo se calculan.

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