Ayer por la tarde me paré a charlar con una vecina que había vuelto de viaje por su tierra. Ha venido encantada después de haber estado un mes allí. De toda la conversación quiero destacar "las calles estaban LIMPIAS, se respira optimismo; aquí abro la ventana y mira lo que me encuentro (señalando un cubo de reciclaje de papel donde a gente tira basura), y paso por las calles y mira...".
Es curioso ver cómo, inconscientemente, vinculaba la limpieza al optimismo. Si nos paramos a pensar, esto es inherente a la naturaleza del ser humano; me haré entender mejor con una pregunta: ¿trabajo más a gusto con la mesa despejada o con la mesa llena de cosas (a excepción de las que debo tener "a mano")?
Tengo la impresión de que, sí invierto 5 minutos en organizar la mesa, mi eficiencia será mayor y terminaré antes (y antes me iré a casa), el ambiente laboral será mejor y seremos más eficientes en grupo, y todo por estar más tranquilo sin cabrearme...
Pero para llegar a eso, tenemos que poner TODOS nuestro granito de arena, pues en el pueblo, en la ciudad o en el lugar de trabajo, todos dependemos de todos.
Hay que ver! Todo un post para sugerir un poco de limpieza activa...
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